Benzema Benzema Benzema

Además de eso, hay otra cuestión que para que el Real Madrid se ordene es muy importante, y es su juego de espaldas. Mientras que Isco, Asensio, y por supuesto Kroos y Modric, necesitan ver la portería rival de cara para estar cómodos, el francés sabe jugar viendo de frente a Keylor Navas. Eso resulta fundamental en términos de control, ya que el otro jugador capaz de dominar ese registro dentro de la plantilla -al margen de un Mayoral que a día de hoy no tiene la soltura que se exige en la élite- es Cristiano Ronaldo, cuyo objetivo -y más si Benzema no mejora sus números y Bale no es indiscutible- es acabar las jugadas.
A partir de aquí hay muchos pequeños detalles que quizás no tengan tanta importancia en sus titularidades, pero que pueden pesar. Por supuesto, ejercer de distracción para los centrales y que Cristiano Ronaldo logre remates más cómodos es una de ellas, pero no parece un argumento de suficiente peso como para que Zidane siga apostando por él de forma tan sólida. Sin embargo, que Benzema consiga tener influencia en llevar al Real Madrid a controlar los partidos, sí que parece un motivo irrenunciable, al menos hasta que Zidane encuentre otra fórmula que además de eso le dé goles. Tienda de camisetas de las Selecciones para el Mundial 2018, de alta calidad y al mejor precio.
La visita a Múnich volverá a abrir la incógnita y Zidane, una vez más, estará en la tesitura de tomar una decisión que, si está generando tanto debate y hay posiciones tan divididas, es por algo. No obstante y precisamente ante este Bayern, donde o Heynckes hace algún ajuste puntual o Javi Martínez va a tener que defender muchísimo espacio en el carril central, se vuelve a presentar un escenario para que Benzema tenga peso de cara a ofrecer a los suyos control y sobre todo, a gestionar esas transiciones desde la defensa hasta el ataque, en un partido donde se espera intercambio de golpes. A eso hay que sumar su tipo de movilidad, que hará abandonar a Hummels y Boateng el área, contexto en el que, probablemente, no podrán recuperar su espacio para evitar el remate de Cristiano Ronaldo.Camisetas y equipaciones de la La Ligue 1 francesa: Paris Saint Germain, AS Mónaco, Marseille.
Yo creo que el principal problema no es la falta de goles (que también, obviamente, porque las cifras son bajísimas), sino que desde 2016 está más irregular que nunca a nivel de juego. No se puede decir que esté siendo una constante en ese sentido, y, si a eso se suma la falta de gol, de ahí el debate. Benzema desde 2016 ha tenido muchos partidos en los que no solo no jugaba bien, sino que estaba impreciso técnicamente (curiosamente, 2016, su mejor año a nivel goleador por lo que le pidió Benítez, trajo consigo en la Undécima al Benzema más estrecho en cuanto a movimientos e influencia en el juego desde que llegara Carletto). Se le iban largos los controles, los pases no tenían la tensión adecuada… Y a eso suma cada vez más un bloqueo mental ante el remate inédito en él. Porque, incluso en sus mejores momentos (2012, 2014) siempre ha dejado algunos fallos muy llamativos en el último toque, sobre todo en remates a centros laterales en los que en lugar de atacar el balón esperaba a tenerlo encima para rematar, y perdonaba ocasiones muy claras dando sensación de falta de agresividad. Pero en el juego en esos momentos siempre constaba, y pese a esos fallos sumaba una importante cuota de goles y asistencias. Y ahora no. Ahora hay tramos y partidos en los que, seguramente por un tema físico, no aporta prácticamente nada en cuanto a juego. Mismamente, el año pasado en Munich no marcó, pero si jugara siempre como jugó ese día las críticas serían mucho menores